DIÀLOGO CON ÁNGEL
ROCA
El pensamiento vernaclista
—Buenos días, me
dirijo a Vd. porqué he leído diversos escritos
que ha publicado en su Blog
Vernacle los cuales han despertado
mi interés. Me encontré con su blog de casualidad buscando información sobre
temas históricos. Comprobé que estaban escritos en una lengua diferente del
español que yo hablo habitualmente pero me sentí atraído per algunas de las imágenes
con las ilustraba sus escritos y tomé la decisión de traducirlos mediante la
Inteligencia Artificial y otros medios tecnológicos. Me gustaría mantener un diálogo con Vd. Sobre
diversos temas. De momento le escribo en español, pero quiero que sepa que sus
escritos han despertado mi interés por la lengua catalana. Desconocía,
hasta que lo he leído en su blog, que
ésta era la lengua de Antoni Gaudí. También
he descubierto la existencia Ramon Llull,
el fraile franciscano catalán afincado en Mallorca. Son muchas las cosas,
temas, reflexiones i diversos los
personajes que he descubierto en su
blog. El primer tema que le planteo és el que se relaciona con el nombre
“Vernacle” i el pensamiento vernaclista. Le transcribo diálogo que he mantenido
con la I.A.
Diálogo
con la I.A.
—Explícame en qué
consiste el "pensamiento vernaclista"
— El pensamiento vernaclista es una
propuesta filosófica, cultural y política que sitúa lo vernáculo —la lengua, la cultura y el territorio propios de
cada pueblo— como el marco natural desde el cual las personas se desarrollan y
se relacionan con el mundo. En el planteamiento que ha desarrollado Jordi
Salat, el vernaclismo no es un nacionalismo excluyente, sino una concepción
que pretende armonizar la identidad local con una vocación universal. Jordi
Salat
Sus ideas principales
pueden resumirse así:
- La lengua vernácula como expresión
del espíritu de un pueblo.
Cada lengua es el resultado de una larga adaptación entre una comunidad humana
y su territorio. No es solo un medio de comunicación, sino una forma particular
de comprender la realidad y transmitir una tradición.
- El territorio como fuente de
cultura.
El
paisaje, el clima, la historia y la naturaleza influyen en la manera de vivir y
de pensar de las comunidades. La cultura no surge de forma abstracta, sino
vinculada a un lugar concreto.
- Diversidad como riqueza universal.
El vernaclismo defiende que la humanidad se enriquece cuando cada pueblo conserva
y desarrolla su propia personalidad cultural. La diversidad lingüística y
cultural sería comparable a la biodiversidad en la naturaleza.
- Universalismo construido desde las
raíces.
Frente a la idea de una uniformización cultural, propone que la verdadera
universalidad nace del diálogo entre culturas vivas. Se trata de ser plenamente
uno mismo para poder encontrarse con los demás.
- Dimensión espiritual de la
naturaleza.
En la formulación de Jordi Salat, la naturaleza no es únicamente un conjunto de
recursos materiales, sino también un ámbito donde se manifiesta el orden, la
belleza y el sentido. Esta idea encuentra afinidades con autores como Ramon
Llull, Simone Weil o Antoni Gaudí, aunque cada uno desarrolla planteamientos
propios y no idénticos.
- Principio de subsidiariedad
cultural.
Las decisiones que afectan a una comunidad deberían tomarse, siempre que sea
posible, en el nivel más próximo a ella, respetando su lengua, sus
instituciones y sus tradiciones.
- Crítica a la homogeneización.
El vernaclismo cuestiona los procesos que tienden a sustituir las culturas
locales por modelos únicos de carácter económico, político o cultural,
defendiendo que el progreso no debe implicar la desaparición de las identidades
históricas.
Una
visión filosófica
Desde esta
perspectiva, el ser humano puede entenderse como un ser con tres dimensiones
inseparables:
- Naturaleza (el territorio
y el medio donde vive).
- Cultura (la lengua, el
arte, las costumbres y la memoria colectiva).
- Espíritu (la búsqueda de
sentido y de trascendencia).
El pensamiento
vernaclista sostiene que estas tres dimensiones forman una unidad y que romper
el vínculo entre ellas empobrece tanto a las personas como a las comunidades
nacionales que son la expresión natural de este espíritu.
Diferencias
respecto a otras corrientes
- No es nacionalismo étnico, porque no
fundamenta la identidad en la raza o la sangre, sino en la cultura, la
lengua y la participación en una comunidad.
- No es aislacionismo, porque
defiende la cooperación entre pueblos.
- No es simple regionalismo, porque
pretende formular una filosofía general sobre la relación entre humanidad,
cultura y naturaleza.
- No es solo ecologismo, aunque
comparte con él la idea de respetar los ecosistemas; amplía esa
preocupación a los ecosistemas lingüísticos y culturales.
Síntesis
Una formulación breve
del pensamiento vernaclista podría ser:
»Cada pueblo tiene una manera
singular de expresar la realidad mediante su lengua, su cultura y su territorio
nacional propio. La humanidad alcanza su mayor riqueza cuando esas identidades
pueden desarrollarse libremente y dialogar entre sí, sin ser absorbidas por
modelos uniformizadores de carácter enajenador
o alienista».
Le he formulado esta segunda
pregunta a la I.A.
—Yo soy argentino por
parte de padre i japonés por parte de madre. Mi abuela era colombiana. Estoy
casado con una alemana. Como puedo argumentar mi identificación con el
pensamiento vernaclista?
Me ha contestado:
—Precisamente un caso
como el que describes puede servir para explicar muy bien que el vernaclismo no
tiene por qué entenderse como una doctrina basada en el origen biológico o la
ascendencia familiar étnica. De hecho, si se fundamenta exclusivamente en
la sangre o en los antepasados, se acercaría más a un nacionalismo étnico que
al concepto de culturalidad que comporta
el vernaclismo.
Podrías argumentarlo
de esta manera:
"Soy hijo de un
argentino y de una japonesa; mi abuela era colombiana y mi esposa es alemana.
Mi familia demuestra que las personas pueden pertenecer a múltiples tradiciones
culturales. Precisamente por eso defiendo el vernaclismo: porque creo que cada
pueblo tiene derecho a conservar y desarrollar su propia lengua, su cultura y
su relación con su territorio. Mi respeto por la identidad catalana no nace de
mi sangre, sino de mi compromiso con la comunidad donde vivo y con la cultura
que he decidido hacer mía. La palabra clave del vernaclismo és: “enraizamiento
en lo natural”; “enraizamiento en lo original. Los vernaclista son hijos e
hijas del Espíritu no de la sangre i la carne.
Este argumento tiene
una gran fuerza porque desplaza el centro del debate de la genealogía a la cultura.
Incluso puede
formularse un principio vernaclista como éste:
La identidad vernácula no se hereda únicamente; también se adquiere. La
persona decide identificar-se con los valores, el conocimiento i el espíritu o aliento vital que representa.
—Le he pedido a la I.A. que me hiciera un dibujo ilustrativo relacionado
con éste texto. Dibujo hecho por I.A. Quedo a la espera de su respuesta.
Ángel Roca
